DESPIERTOS



El conocimiento de nosotros mismos necesita que permanezcamos despiertos. Y como ello también se hace difícil, es decir, tanto mantener en la memoria la información que nos llega en nuestros raros momentos de intuición, como reconocer a los verdaderos maestros, es aconsejable por tanto mantener una actitud prudente y no creerse las enseñanzas que otros tratan de impartirnos hasta que no hayamos podido comprobarlas en nuestra propia experiencia vital.Juan Trigo autor de “Vibraciones astrales”